lunes, 10 de octubre de 2011

The Shanghai Dragon – Copate con la birra

Nombre: The Shanghai Dragon
Tipo: Bar
Estilo: Cervezas tiradas, coctelería, comida china de autor.  
Dirección: Araoz 1199, Capital Federal  
Teléfono: 4778-1053  

Evaluación 
Cocina: Muy Buena  
Ambientación: Muy Buena  
Atención: Muy Buena  
Precio: Moderado

Por recomendación de Pablo, un malabarista mendocino que proyecta videos locos en varietès de Buenos Aires, caí en la esquina de Araoz, perdida a una cuadra de avenida Córdoba, donde abrieron hace poco The Shanghai Dragon, el hermano menor de los conocidos Gibraltar y Bangalore

Siguiendo la línea de bares con poca luz, barra linda, mesas altas y movimiento de gente que charla con la cerveza en la mano mientras miran de reojo el LCD que con distintos eventos deportivos, el bar cierra bien por todos lados. Quizás (y dependiendo del día) el griterío de los extranjeros acostumbrados a llamar la atención en todos lados no sea la culpa del ambiente, pero es algo a tener en cuenta si buscás un bar calmo para “arrimar el bochín”, como dirían los viejos… Y los no tan viejos…  

La comida no es comida china tradicional. Esto ténganlo en cuenta una vez que ingresan y ven la cara para elegir que plato probar. No critico que un cocinero con la casaca del IAG no pueda cocinar al igual que lo hacen los chinos importados de Pekín responsables de servir platos sobre la calle Arribeños o aledañas; tampoco critico que los platos no sean del todo chinos. Sí hago la aclaración, porque leí ya sobre este lugar y la comida es comida de autor que vira hacia la comida china (y por decirlo, asiática), pero de comida china tradicional no tiene nada, por lo tanto andá con las expectativas focalizadas en otro producto distinto (ni mejor ni peor). 

El Pollo Kong-Pao (Kung Pow Chicken) resultó ser un plato sabroso y, dependiendo del ánimo del cocinero, entre ligeramente picante a nada picante. Puede ser que estando acostumbrado a comer la versión delivery chino te resulte muy suave, pero el sabor sigue siendo atractivo. De las cervezas que tienen tiradas me gusta acompañarlo con sus variantes lijeras, como la Antares Kosch o una Warsteiner

Si te gustan las cervezas negras, la Gambrinus Stout acompaña muy bien al Mongolian Beef, un plato que puede confundirse con cualquier otro plato de carne salteada oriental. Obviamente acompañado de timbal de arroz, se disfruta mucho siendo su fuerte no estar excesivamente condimentado, más si consideramos que estamos en un bar donde, quien sabe, querríamos intercambiar unos besos con alguna otra persona y, como buen estadista, sería bueno evaluar la probabilidad de triunfo con olor excesivo a ajo, cilantro, jengibre o verdeo. 

Me gustó mucho el Sesame and Ginger Beef, más que nada porque la presencia del jengibre no tapaba al sabor principal, sino que el plato estaba muy bien equilibrado. En mi caso lo combino con la Pale Ale de Gambrinus, cerveza que entra al paladar como ese apretón de manos del tío herrero que te deja los dedos mochos. Soy así, me gustan las cervezas fuertes y Soda Stereo. 

Los Shanghai Shrimps vienen en cantidad suficiente para el precio que se cobran. El plato es rico, pero creo que están demasiado presentes las especias de la salsa tomando en cuenta el sabor delicado que tiene el langostino. Sin dudas si te gustan los langostinos vas a probarlo, porque no deja de ser un plato interesante para pedir. Ni hablar si lo combinás con una Antares Scotch

Las dos entradas por excelencia completamente chinas son los Pork Dumplings (empanaditas chinas de cerdo fritas) y los Spring Rolls (arrolladitos primavera) que compran hechos y sólo tienen que cocinar. La relación precio cantidad está perfecta. Es más, me imagino que subirán los precios una vez ya asentado el bar en el circuito gastronómico de Palermo. Así que les diría que empiecen a disfrutar de este bar que en breve seguramente suban un 20% los precios para adecuarlos a los demás bares. Sin cubierto, por una pinta de $20 y un plato promedio de $30, tranquilamente cenás y tomás algo entretenido por apenas 50 pesos, algo complicado de ver lejos del bodegón de barrio o la pizzería de la esquina. 

Párrafo aparte, el motivo por el cual voy siempre a estos bares no es tanto la comida, sino la Kingston IPA que tienen. Si te pedís esta cerveza (cosa que recomiendo enérgicamente obligo a mis fieles seguidores a hacer) mi recomendación es que la dejes elevar su temperatura un par de grados o, en lo posible, disfrutar como va modificando su sabor a medida que sube su temperatura. Dentro de lo poco que sé de cervezas y lo fanático por los sabores potentes, intensos y persistentes en la boca, es una cerveza para no tomarla helada como se sirve. Entiendo que la Quilmes la tomen congelada porque así tiene menos sabor y parece más rica, pero esta es una cerveza para degustar. 

La cerveza me hizo recordar a las interesantes, amargas y levadurosas (¡!) India Pale Ale de Inglaterra. Seguro sean recuerdos, quizás sea sentir que estoy de vuelta en Oxford Street tomando una pinta y creyendo que algún día mi vida será dar la vuelta al mundo haciendo este blog, quién sabe sea el deseo de viajar o simplemente la cerveza que es excelente. De lo que estoy seguro es que cualquiera de los motivos es suficiente para volver.






El Guerrillero Culinario


6 comentarios:

Sommelier Damian Casas dijo...

Bueenisimo estimado compañero de luchas.
Mientras se presenten mas batallas mas sacrificios haremos y en todas nos impondremos.
Chas gracias por tanta pasión para informarnos...
Salute

Zidd Finnegan dijo...

Hola! la verdad que muy buena review, me gusto como describiste sobre la kingston IPA no la probe y cuando vaya a capital va a ser lo primero que haga :)

Cheers!

JLC dijo...

Muy buen Bar... tengo entendido que habilitarán la parte de abajo, tal como su antecesor "Doctor Mason".

Pd. Guerrillero, leo tu blog hace un tiempo, me permito recomendarte "Jack The Ripper" en Libertad entre Juncal y Arenales. Ahí te vas a sentir en Londres mal. Creeme, vas a alucinar.

Pd2. Me contaron -en coversación de borrachos, nobleza obliga- que la Gambrinus la elabora unos de los dueños del Kilkenny... De ser así estaríamos frente al acto ratoneril más grande la historia porque en el Kil una pinta de Gambrinus cuesta $ 38 contra $ 20 en Bangalore, Gibraltar o el propio The Shangai... Saludos !.

Le Cuisinier dijo...

Damian:

A ver cuando te venís de vuelta y hacemos otra cena. O cuando me voy para allá y cocinamos unas truchas en la montaña.

Zidd:

Imaginate una mezcla entre la Wee Heavy y la Barley Wine de Antares, pero con menos alcohol y más levadura. A mi me encantan. Imaginala como una Fullers 1845 pero menos amarga o quizás un toque más densa que una Samuel Smith. Pero es (a mi gusto) una cerveza mortal.

JLC:

Por ahora, que va poca gente, el salón de arriba alcanza, pero en breve deberán hacer algo porque les va a quedar bien chico.

Conozco Jack The Ripper pero no fui muchas veces, y las veces que fui, hace unos 3 años, por ende debería ir de vuelta. A este bar fui 5 veces en 2 semanas, como para tener una idea del bar coherente. La verdad es que me quedan muchos lugares por ir y muchos otros por escribir (tengo una banda de fotos e info para pulir pero no me dan los tiempos)... Habrá que hacerse un espacio para ir 5 veces a Jack y volver vivo de Recoleta sin ser atropellado por el 39 ;)

Respecto al tren de confesiones, suele pasar eso y el precio no está dado por el producto sino porque alguien esté dispuesto a pagarlo. Lamentablemente hay lugares caros, lugares acordes y lugares baratos. Todo va de la mano del bolsillo y las ganas de aparentar. He probado vinos realmente increíbles que no pagaría si no fuese para un regalo a alguien realmente importante, como por ejemplo el Catena Adrianna Malbec 06 o el Tempus Alba V.E.R.o Malbec 07... Son vinos que no los pagaría lo que piden, salvo que tenga que hacer un regalo a un embajador, por ejemplo. Siempre hago hincapié en la relación precio calidad.

JLC dijo...

Uhh, el 39... me persigue. Hoy pasa por la puerta de mi casa en Palermo y me lo tomo todos los días para venir a laburar. Y hace algunos años me lo tomaba desde la terminal en Chacarita cuando cuando moraba, allá, por los pagos del Imperio de la Pizza. ¡ Le tengo cariño a ese bondi, testigo de grandes épocas de soltería y rocanrol !.
Abrazo loco, y cuando estés por Recoleta avisá que hacemos unos Gin tonics en JTR.
Saludos!.

Marina dijo...

Que buena review y excelente blog!! Me gusta mucho este lugar, la próxima vez que vaya seguro pido la Kingston IPA. Gracias por la recomendación!